He perdido el orden de las cosas
He transgredido el orden de las cosas
He roto el orden de las cosas
He pervertido el orden de las cosas
He tranzado el orden de las cosas
He fornicado con el orden de las cosas
Le he dado vuelta al orden de las cosas
He…hecho cualquier cosa para alejar de mi el orden de esas cosas
He intentado acabarlo…
Sin embargo, sospechosamente
(no hay nada mas sospechoso que el orden de las cosas)
A pesar de todos mis esfuerzos
Las cosas siguen allí, en ese desorden tan pleno que se empeñan en mantener
Sin que yo pueda percibir señal alguna de molestia
Ante mis vanas intenciones de romper
Con ese orden absolutamente metafísico
Nunca tocado, nunca visto

Pero no,
no es solo eso,
el hecho de satisfacer la necesidad del litigio
No solamente el placer de oponer tus hallazgos a una fracción determinada de certezas,
A cualquier relación de palabras absolutas/
No todos los caminos te llevan a Roma mano
ni a la cantina, al punto
¿creés acaso seguro el paraíso del que hablan? O ¿la posibilidad de dudar, de prescindir?
¿de vos mismo?
cuestionarte y cuestionar al mundo ¿dejarte llevar por el impulso de una brama?/
¿en estado de celo a dialogar y de regreso?
Voy hacia mí, me interno
soy el espejo del mundo
Ideas ya no vendemos, ni por onza, por libra por quintal
Viviendo agotamos la vida
Pronunciadas mueren las palabras
Es como decir que la historia es la mayor acumulación de engaños
La ley una justificación
La vista el peor de nuestros olfatos
Permanece aun a mi pie, la última forma de escape, la última alcantarilla posible:
Nuestras ideas se devalúan, compadre
Y solo probablemente en el placer encuentra el humano la confirmación de su existencia
En la poesía, en los otros, en el efímero día a día...
Gustavo Maldonado
Maldoneitor-no es solo eso,
el hecho de satisfacer la necesidad del litigio
No solamente el placer de oponer tus hallazgos a una fracción determinada de certezas,
A cualquier relación de palabras absolutas/
No todos los caminos te llevan a Roma mano
ni a la cantina, al punto
¿creés acaso seguro el paraíso del que hablan? O ¿la posibilidad de dudar, de prescindir?
¿de vos mismo?
cuestionarte y cuestionar al mundo ¿dejarte llevar por el impulso de una brama?/
¿en estado de celo a dialogar y de regreso?
Voy hacia mí, me interno
soy el espejo del mundo
Ideas ya no vendemos, ni por onza, por libra por quintal
Viviendo agotamos la vida
Pronunciadas mueren las palabras
Es como decir que la historia es la mayor acumulación de engaños
La ley una justificación
La vista el peor de nuestros olfatos
Permanece aun a mi pie, la última forma de escape, la última alcantarilla posible:
Nuestras ideas se devalúan, compadre
Y solo probablemente en el placer encuentra el humano la confirmación de su existencia
En la poesía, en los otros, en el efímero día a día...
Gustavo Maldonado
*Pintura de Magritte